Agosto es para disfrutar. Happy summer!

En Agosto todo se para. Se para el país, se para el tiempo, se paran las ganas, se para el esfuerzo, se para la capacidad de superación, se para el querer ser mejor (a nivel profesional), se paran las horas de trabajo… Y es que, en este país que vivimos, mientras el Gobierno discute si el violinista desafina o no y el barco se hunde, todo se para. Y es entonces cuando el Ave Fénix resurge de sus cenizas, si es que no lo ha hecho en primavera, todo surge, todo se mueve, todo nos gusta, todos y todas nos gustan y seducen, nos perdemos en la noche y volvemos a perdernos durante el día. A mí me pasa.

Nos gusta todo. El destape de las mujeres, sus minifaldas, sus minivestidos y sus shorts. El morenor y el contraste con sus ojos azules o verdes. La línea que separa el estar moreno de no estarlo, en un mismo cuerpo. Los abdominales bien marcados, la playa, las camisetas cortas, el bikini, el topless, el mojito al sol, el cuerpazo perfecto del vecino del ático de enfrente (ñam, ñam, ñam) o del amigo de tu amiga que está rebueno y ha resultado ser tu summer roll y además un Adonis (¡y tú feliz!).

El velero en el mar, navegar con tu chico a la luz de la luna, el nudismo en la playa paradisiaca, el amor después de un desayuno tardío o de una noche que nunca llegó a ser día, los vestidos carmesí, unos buenos senos, un baño con espuma y champagne acompañado escuchando Jazz, como le gusta a Jimena con su guapazo.

Los viajes, los reencuentros, el gintonic en la terraza del Café Mahón (un clásico en mi vida) y las reuniones con amigos. Las conversaciones que nunca se acaban. Los nuevos amigos. El sol. Dormir al aire libre, con la luna, las estrellas y ese alguien especial. La jornada intensiva, las comidas en terrazas con aspersores y las eternas sobremesas.

Comer todos los días fuera, salir un día sí y otro también, la resaca en la playa y la cerveza helada, los pescaditos, las nenas infieles y los nenes más infieles todavía, las gafas de sol para esconder las miradas, los festivales y las nenas turistas que quieren comerse el mundo y, que al final, si te encuentran, te comen a ti. Salir con lo puesto y no volver a entrar. Leer. La sandía. La alegría. La nevera en la playa y esa felicidad que caracteriza esta época tan especial donde todo puede ocurrir.

Y es que agosto es para disfrutar. A mí me gusta todo, sobre todo, lo bueno y bonito. Hace un año me enamoré de uno de los pelotaris más grandes del siglo XX que ya no está con nosotros: José María Palacios, alias “Ogueta” (si no lo entiendes, aquí la explicación: pelota vasca ). Nada más verlo en la foto del frontón, que a día de hoy tiene su nombre, me gustó. Era guapísimo. Me llamó tanto la atención que se lo dije a mi madre al día siguiente. Y ella, que tuvo la suerte de conocerlo, me dijo: Guapísimo, ni te lo imaginas. Gustaba a todas, físicamente, y a todos por su juego.

Lo llamaban ciclón alavés. Llenaba frontones y despertaba pasiones, atrayendo muchas espectadoras, algo desconocido hasta entonces en el mundo de la pelota en aquellos tiempos. Fue portada del Marca en los años 50, como uno de los mejores deportistas del año. Según dicen era distinto, elegante, muy atractivo, ortodoxo pero moderno, preocupado por el entrenamiento y la perfección técnica, pero sociable y dispuesto a dejarse ver.

Era una estrella indiscutible nada más debutar con 17 años recién cumplidos. Consiguió ser campeón manomanista en 1958, ganando en la final a Arriarán II 22-7 en el Beotibar de Tolosa. Tenía tan sólo 22 años y nunca antes había logrado el título a tan temprana edad. Ogueta volvió a ganar el campeonato manomanista en 1959, venciendo a García Ariño I 22-13 en Bergara. Su estampa atractiva y elegante ha quedado impresa memoria de todos aquellos que tuvieron la suerte de verlo jugar y de los que no tuvimos tanta suerte.

A mí me gustó desde el minuto uno, lo sabe bien mi amiga Leire a quien se lo comenté nada más ver su foto en el frontón hace casi un año cuando disfrutamos de la final del Torneo de La Blanca – X Memorial Ogueta. Guapísimo. Y, así me despido, hasta dentro de unos días. ¡Disfrutad muchísimo! De todo y de todos y todas. Ayer le dieron un gran consejo a mi amiga Adriana, búscate varios novios para verano, pero que duren hasta octubre, después déjalos. Gran idea, pensé.

HAPPY SUMMER!

Comments

  1. Leave a Reply

    Be
    2 agosto, 2012

    ainss…que bonito y relajante tu post de hoy, adoro el verano, el sol, el mar,la arena,el calor..por favor que no acabe nunca… Feliz Verano nenita!!

  2. Leave a Reply

    Laura Garrido
    26 agosto, 2012

    Feliz este verano que enseguida tocará a su fin. He regresado. Prácticamente se me ha terminado, peeeero …he llegado hasta aquí traída por una tarjetita preciosa que tu madre me ha regalado en la Plaza España. 😉 ¡Mi hija también escribe! – me ha dicho. Y aquí estoy : disfrutando de una parada en tu plaza tan particular.

    Recibe un abrazo “desde mis palabras”. Pásate por allí si también te gusta leer.
    Un abrazo sincero.

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