Catalina la Grande: la primera mujer fuerte

Catalina la GrandeHoy tengo el placer de dejaros con nuestra nueva colaboradora cultureta chic, Jarvisey (¿por qué Jarvisey? Por Jarvis Cocker, artista de rock alternativo y figura dentro del movimiento Britpop, conocido por ser el líder de la banda Pulp). Adora la música, el cine, el arte y la literatura. Periodista y cinéfila, dejó Madrid y se trasladó a Donosti por amor a “la Concha” y a los pintxos tan propios de Euskadi. Está enamorada de Txistu, su perro, al que cuida como si fuera su retoño. Práctica, trabajadora, pasional, y amorosa, aunque con un aspecto de distante y fría, Jarvisey es una erudita que no deja de brillar. Es perfecta para este tipo de posts y por eso quiero contar con su colaboración. Muchísimas gracias. También la puedes encontrar en sus blogs: A new brand life y El Placer de la Gula

Aquí os dejo con ella:

Para aquellos que no conozcáis la figura de Catalina II de Rusia tendré que contextualizar un poco este post. Espero que con ello consiga llamar tanto vuestra atención como captó la mía la primera vez que escuché su historia. El impacto de su leyenda me hizo recorrer todo tipo de librerías sin éxito hasta que, como en un milagro, di con esta biografía de la que os voy a hablar, que casualmente  acababa de salir esa misma semana a la venta.

Sophie Friederike Auguste von Anhalt- Zerbst, posteriormente rebautizada como Catalina II, fue una princesa prusiana que tuvo la buena o mala suerte de tener una madre ambiciosa, que no la quería y despreciaba en favor de su hermano. Lejos de ampararse en este tipo de trato, Sofía se desarrolla como una joven brillante, elocuente y feliz aunque muy sumisa a los deseos de sus padres. Un día su madre, por diferentes azares del destino y, por supuesto, sin buscar el bienestar de su hija, consigue llegar a la corte rusa y la Emperatriz Isabel I decide que Sofía es la más indicada para casarse con su sobrino, el recientemente elegido por ella misma como heredero al trono de todas las Rusias, Pedro III.

Hasta aquí todo muy normalito. Continuemos…

Sofía era prusiana, o sea alemana, y luterana. Tan fuerte fue su empeño para convertirse en la mejor esposa del futuro Zar de Rusia que pasaba días y noches aprendiendo ruso hasta llegar a enfermarse, estudiando la religión ortodoxa y llegó a enfrentarse a su padre por convertirse a esta religión. Su futuro marido también alemán, en cambio, no hacía ningún esfuerzo ya que deseaba sobre todas las cosas volver a su patria y desprenderse de la obligación de suceder a su tía en el trono. Ella al contrario de lo que pudiéramos imaginar, era feliz, intentaba hacer la vida más agradable a los que le rodeaban y consentía al heredero hasta límites insospechados. Tras su boda quedó claro que nada iría bien. El futuro Zar pasaba las noches jugando a soldaditos, montando batallas y en ocasiones la despreciaba en favor de cualquier otra dama de la corte. El hecho es que el matrimonio nunca se consumó y los dos hijos de la pareja fueron ilegítimos, según cuenta la historia y la propia Catalina en sus memorias. .

Pero Catalina no se mostraba como una sufrida y conformista esposa. Día a día se ganaba el corazón de su pueblo que veía como, mientras el Zar se dedicaba a jugar a los soldaditos y a secularizar los bienes de la Iglesia, ella se esforzaba por ser la mejor emperatriz que Rusia pudiera recordar.

Reflected gloryCatherine the Great brought intellectual life to Russia Photo_Alamy¿Qué pasó? Pues como suele ocurrir es estos casos, vale más la paciencia que la premura, la inteligencia que la brusquedad. Catalina aprovechó un viaje de su marido a Prusia para, con la ayuda de su amante, deponer a Pedro y proclamarse Emperatriz, basándose en la voluntad de su pueblo. Catalina sufrió el machismo de la sociedad hasta en los libros de historia, que llegaron a tildarla de ninfómana y extendieron el bulo de que murió por tener relaciones sexuales con un caballo. Su fuerza y determinación hizo temblar a los hombres de su época y asustaba a los de generaciones venideras.

De cómo se convirtió en la emperatriz más grande jamás recordada (34 años reinando, hasta su muerte) trata este libro, Catalina la Grande: Retrato de una mujer, de Robert K. Massie, autor americano especializado en la dinastía de los Romanov, que consiguió un premio Pulitzer por la biografía de Pedro el Grande.

Lo mejor del libro; la lluvia de datos no empapa la comprensión de la historia. La novelización es tan buena que olvidas que se trata de una biografía y esperas a saber qué será lo  siguiente que ocurra, cuando se supone que ya lo sabes. Un detalle interesante son los retratos que contiene de los protagonistas de la historia, que permiten imaginar cada capítulo como si de una película se tratase. El mayor piropo que puedo decir de este libro es que me muero de ganas de leer los otros tres sobre la dinastía Romanov de su autor.

Catalina la Grande: Retrato de una mujer
Robert K. Massie
Editorial Crítica
Septiembre 2012
PVP 32 €
717 págs

amores-caty-rusia

Catalina la Grande - Retrato de una mujer por Robert K. MassieSt. Petersburg, Russia - Peterhof (Petrodvorets), a breathtaking palace also known as the Russian Versailles

Monogram of Catherine II the Great of Russia, 1770s-1780s

Empress Catherine II of Russia Catherine the Great

Russia

quote

Comments

  1. Mikel Diez, el chico ( y emprendedor) del mes de septiembre…. | shinyhappythingss - […] del mes de septiembre: Mikel. Un emprendedor y creador nato, lo lleva en la sangre. Mi colaboradora Emma lo…

Leave a Comment

You can use these HTML tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>