El mercado del amor

LOVE | 12 noviembre, 2013 | By

marketTengo un par de amigos ideales. Uno rubio y otro moreno. A todas nos gustan. Cuando Itziar vio este verano a uno de ellos me preguntó: Y tú, ¿de dónde sacas a tanto chico guapo?  Ambos tienen el mismo perfil. Guapísimos, buenos tíos, encantadores,  trabajadores, sensibles,… Vamos, uno de esos que elegirías como el padre de tus hijos… Bien, ¿y cuál es el problema? ¡Que hubo otra con la misma idea antes que tú! Y tienen tres herederos, cada uno. Son perfectos, pero con tres hijos. Y, así, tú, chica soltera (y si no lo eres imagínate que lo fueras) o tú, chico soltero, ¿te embarcarías en una historia así?

¿Y tu novia? Les pregunto. No tengo, dicen. Demasiada perfección, pienso yo. Demasiada complicación, dicen ellos. “Supongo que el mercado ofrece cosas más sencillas” me comentó uno. Y fue entonces cuando me puse a pensar sobre el amor. ¿Existe el amor verdadero? ¿Cuánta gente dejaría todo por amor como hizo mi madre cuando conoció a mi padre, sin pensárselo dos veces? ¿Locura? ¿Amor loco? ¿Amor ciego? ¿Amor utópico? ¿Amor idealista? ¿Amor imposible? Cierto es que mi madre es muy impulsiva y no pensó, pero eso es amor, amor ciego, pero amor.

A día de hoy el amor es como un mercado. Es lo que se me pasa últimamente por la cabeza. A ver, tú,  ¿qué me ofreces? Y a cambio, a ver, ¿qué te puedo dar? Si esas dos variables cuadran, todo congenia. Parece que es visión un tanto fría, pero veo comportamientos de este tipo y me soprendo y es lo que me viene a la cabeza: El Mercado del Amor.

El mercado del amor y sus procesos. Intercambios, pactos, negociaciones. Y eso sin entrar en el tema de dinero, propiedades, clase social, y esas cosas de la que es de tan mala educación hablar. ¡Niña, que de dinero no se habla!

Te cambio un par de kilos (o un poco de pasta, como lo quieras llamar) por un par de polluelos (aclaro: retoños, por si no me he explicado bien) y, si no me molestas mucho, mejor que mejor. O te cambio una vida de mujer florero por ser bella como una estrella siendo mi “mujer a la que quiero enseñar”. O te cambio un par de líneas blancas por un par de m*m*d*s bien hechas… (*solución del acertijo previo: para cumplimentar la palabra, incluye la “a”)… Sí, esto también pasa, ya sabes, siempre hubo clases… Intercambios al fin y al cabo, como en el mercado.

¿Elegimos a nuestra pareja por amor verdadero? ¿Nos seduce la pasta fresca a la bolognesa? ¿Un salto en el estrato social? ¿Jugar al golf a diario aunque no estés enamorado y tu mujer sea gorda, fea pero ricachona? ¿Queremos más, más, más y más o nos conformamos con convertirnos en el protagonista de la fábula de El Pescador Satisfecho?

¿Será que me hago mayor, mientras quiero ser cada día más pequeña? No lo sé, yo tampoco lo entiendo…

keep dreamingBOYFRIENDKurt and CourtneyKurt Cobain and Courtney Love photographed by Michael Levine for Sassy, 1993 LOVE met youamor bañera crazy perfect romance Rudolf Bonvie - Dialog, 1973 youare

Imágenes: pinterest, weheartit.com

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